No, en ningún momento se pierde eficacia. Nosotros sugerimos un plazo de tiempo recomendado para cada unidad para las personas que tienen el tiempo ideal y las condiciones ideales de dedicación (por supuesto, esto es totalmente compatible con actividades personales o profesionales). A partir de ahí, las circunstancias individuales de cada alumno son las que deben establecer la verdadera duración de las unidades didácticas.

No olvidemos que de lo que se trata es de disfrutar del ajedrez aprendiendo. Esto siempre implica reflexión, la cual es, bajo nuestro punto de vista, incompatible con las prisas.