Sí. Aunque es la última fase de nuestra formación la que tiene aún más en cuenta a jugadores de un nivel tan alto, consideramos que el aprendizaje y el incremento del nivel de juego no sólo se desarrolla entrenando en niveles extremos de dificultad. Se cuenta, por ejemplo, que Mijail Tal, el octavo campeón del mundo, en las cotas más altas de su carrera, acudía a recibir voluntariamente clases de ajedrez para niños…