Observa con atención esta didáctica posición:
Como verás rápidamente, está claro que el negro ha jugado de forma muy pasiva, pero parece que todo está defendido. El blanco,  viendo que el negro intenta doblar torres en la columna “e”, jugó 1.Tfe1y después de 1….Tfe8, siguió con 2.Txe7 y consiguientemente permitió el intercambio de las torres. La posición resultante siguió siendo buenísima, pero fue bastante difícil de romper y la partida acabó en tablas, si bien el resultado es lo de menos para el objetivo de este artículo; el blanco podía haber atacado los dos peones débiles en d6 y f6 (antes o después del intercambio de torres), vía Ce4 con Ae1-c3 y Dd2-b2, etc, lo que hubiera generado importantes preocupaciones al negro.
Sin embargo mucho más interesante es algo que la mayoría de los maestros hubieran jugado prácticamente sin pensar: 1.Tfe1 Tfe8 2.Te6!!
Al evaluar este sacrificio posicional, el siguiente pensamiento podría aparecer en muchos de nosotros: “lo vi, pero fui incapaz de desprenderme de la torre si ni siquiera obtengo un peón a cambio y no hay un ataque claro y directo en el flanco de rey; estuve a punto de hacerlo pero no me atreví…”
En los jugadores de nivel medio, sin embargo, se dará que el conocimiento que hay que “desaprender” nos impide detectar el sacrificio. Como resultado, lo que debemos pensar es que no sólo debemos luchar contra la dificultad de ver la jugada, sino una vez visto, tratar de evitar los obstáculos que nos impiden analizarlo más profundamente y evaluar las posiciones que se derivan de los mismos. En definitiva, de lo que se trata es de un entrenamiento específico sobre las posiciones con desequilibrios materiales, pero sobre todo, del proceso de pensamiento previo para llegar a ellas.
Comencemos por una simple pregunta: ¿por qué 2.Te6 es tan buen movimiento? Está claro que la torre es potentísima en esa casilla y si se permite que se quede ahí, no sólo anularía las dos torres negras sino que impondría una importante presión en los puntos d6 y f6. Pero el problema no radica sólo en identificar y valorar correctamente la calidad de la torre en esa importante casilla de ataque, sino más bien en que en el pensamiento de un aficionado de nivel medio rápidamente se preguntará por qué la torre no puede capturarse. Por supuesto que puede capturarse, pero después de 2…Axe6? 3.dxe6 llegaríamos a la siguiente posición de la que se derivan las siguientes características:
 Negras:
– ventaja material
Blancas:
– clara ventaja de espacio en los dos flancos y en el centro.
– Dos alfiles muy activos.
– Ataque sobre e6, peón muy débil.
– El peón de f6 también es vulnerable y puede ser atacado por el caballo desde d5.
– La casilla d5 es muy fuerte y puede ser ocupada por el caballo o el alfil
– El Peón pasado y protegido de e6 es un monstruo
– Las piezas menores blancas son extremadamente activas, mientras que las negras son completamente ineficientes.
– Las torres negras no tienen ninguna columna abierta. De hecho, las piezas menores blancas son muy superiores a las dos torres negras.
Está clarísimo que el blanco queda con todo tipo de ventaja en esta posición, mientras que el negro únicamente tiene la ventaja material. Ambas ventajas y desventajas deben ser puestas en la balanza y en este caso, donde incluso las torres negras son peores que las activas piezas menores blancas, el desequilibrio es nítido.
¿Qué lleva al jugador a descartar la jugada en su proceso interno de pensamiento?
Sin embargo, el factor de la ventaja material con la que quedaría el negro en caso de producirse el sacrificio, es más que suficiente para convencer a la mayoría de los jugadores de nivel medio y para descartar el análisis profundo de la línea que empieza con 2.Te6!!, dentro de su proceso de análisis interno de jugadas candidatas. Sicológicamente hablando, es un ejemplo claro de lógica vs. miedo infundado. ¿Cómo puede un jugador deshacerse de este miedo? Para ello, debe aprender primero a identificar estos desequilibrios y luego analizarlos desde un punto de vista posicional. En efecto, el desequilibrio material es uno de los más importantes, pero no el único. En general, y tal y como se expone repetidamente en las Unidades 1, 2 y 5 de EMEA, en las posiciones donde uno de los desequilibrios radica en la inactividad de las piezas de un bando, suelen aparecer planes para aprovecharse de las debilidades que pueden convertirse en permanentes.
Queremos insistir una vez más en el concepto de “leer y entender las necesidades de la posición reconociendo y utilizando todos los desequilibrios”, donde el desequilibrio material es solamente uno de ellos. Por supuesto algunos desequilibrios son más importantes que otros. Pero aunque el desequilibrio material o el del rey inseguro pueden resultar más llamativos, no te deben impedir ver el conjunto de toda la posición.